En el ámbito de la ingeniería civil y el diseño de plantas industriales, la curva sanitaria en Honduras —también denominada zócalo higiénico o perfil sanitario— es un componente crítico para garantizar la inocuidad. Técnicamente, se define como una transición geométrica sanitaria diseñada para eliminar los ángulos de 90 grados en las intersecciones de piso-pared, pared-pared y pared-techo.
Su implementación no es meramente estética; es una exigencia de normativas internacionales como la FDA y HACCP para crear una superficie aséptica de baja porosidad. El uso de curvas sanitarias para hospitales en Tegucigalpa y en centros de procesamiento es fundamental para suprimir nichos de contaminación, permitiendo que los protocolos de desinfección alcancen cada rincón del recinto, eliminando la acumulación de patógenos en esquinas que, de otro modo, serían inaccesibles.

